Resultará un poco extraño reconocer las siglas “AIIB”, sin embargo a medida que se vaya conociendo el propósito de ésta organización, será más fácil reconocerlo. “AIIB” son las siglas que identifican al nuevo banco internacional propuesto por China y que ha dado mucho de qué hablar desde su creación el 24 de Octubre del 2014. Se trata del Banco Asiático de Inversión e Infraestructura, en inglés conocido por “The Asian Infraestructure Investment Bank”. El principal objetivo de ésta institución es el financiamiento de proyectos relacionados a materias de infraestructura a los países emergentes y en vías de desarrollo pertenecientes a la región de Asia.
De acuerdo a varios voceros del Gobierno Chino, el propósitomoral de ésta institución es ayudar a aquellos países asiáticos que poseen una precaria infraestructura y servir de asistencia monetaria sin nada a cambio, solo con el hecho de incentivar el desarrollo de Asia con China a la cabeza.
El proyecto del Banco surgió de la iniciativa del Gobierno de China, ante los constantes escándalos que han surgido con el Fondo Monetario Internacional, al igual que el Banco Mundial y ante las rígidas condiciones exigidas por estas dos últimas instituciones. Hasta los momentos existen 41 miembros fundadores del Banco entre los que destacan China, Arabia Saudita, Alemania, Reino Unido, Italia, Francia, España entre otros y una larga lista de países solicitan la adhesión como miembro permanente.
La iniciativa fue tomada de muy buena manera por la mayoría de los países industrializados, con excepciones de Japón y Estados Unidos, quienes son miembros de otra Asociación Bancaria Asiática, llamada el Banco de Desarrollo Asiático, conocido por sus siglas en español BAD. Entre los dos bancos, la pugna para controlar el continente asiático ha sido grande, lo que ha llevado a un sinfín de especulaciones y opiniones de renombrados académicos, quienes manifiestan la posibilidad de una “batalla” por el más fuerte en Asia, entre China y la dupla Japón y Estados Unidos.
Sin embargo, China también es también parte del Banco de Desarrollo Asiático solo que busca contribuir con el “balance en Asia” con la creación de este nuevo banco. Todavía es muy pronto para realizar proyecciones sobre las posibilidades de éxito o no del AIIB, pero mientras China siga desarrollándose al ritmo que lleva, que se ha ralentizado un poco con la “nueva normalidad” declarada por el Presidente Chino Xi Jinping, buenos augurios de los países fundadores prometen lo mejor.
El AIIB ha sido tan bien recibido que el Presidente del Banco Mundial Jim Yong Kim, ha expresado su satisfacción y bienvenida a las actividades o proyectos propuestos por el nuevo Banco. De esta manera el AIIB entra a la estructura del sistema financiero internacional que según varios expertos en la materia es dominado por los Estados Unidos, con lo que China estaría contribuyendo por su parte con una nueva asociación monetaria con condiciones más flexibles y con la meta de estrechar más cooperaciones con los países fundadores, en línea con el llamado “win-win” propuesto por China en todos sus acuerdos y tratados con países a nivel mundial.
Muchas opiniones han salido a la luz en lo que respecta a la creación del Banco, sin embargo la mayoría ve con buenos ojos, la oportuna iniciativa del Gobierno Chino con respecto al desarrollo del Banco. Para muchos académicos el AIIB, servirá como un “alivio financiero” al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial”.
No existe la posibilidad de que el AIIB trabaje meramente por su propia cuenta, aunque posee independencia financiera, las políticas siguen las mismas directrices del FMI y del BM, pero siempre a favor del beneficio de los países y con reglas o condiciones menos rígidas que las impuestas por estos dos últimos organismos financieros. Lo que queda será esperar a que el AIIB empiece a echar sus frutos y esperemos ver los resultados en un corto o mediano plazo.
Ángel Sanó